Tuesday, November 22, 2005

Noche de focos tristes...

Todo volaba, los papeles tomaron vida y se volvieron uno con el cielo y los astros que conforme al movimiento predeterminado que internalizaba mi ira...
...se iban fundiendo lentamente las arrugas de las sabanas...
... el piso se convirtió en la eterna morada de mi ropa, y mi cama aguantaba todo el peso y el movimiento que se le venía encima...
así, lentamente, las sabanas crubrían todo ese mar de prejuicios y de largos momentos de espera que al encontrarse tras la llamada a la entrega completa... la vendimia de mi cuerpo...

comenzó por ser nada con el mundo.

1 Comments:

Blogger Sergio said...

Cada dos días, vengo, me asomo a ver si el menú ha sido actualizado. Normalmente, al entrar, encuentro los mismos sabores que la vez anterior, sin embargo, movido por un impulso ajeno a mí me compró uno de esos deliciosos limberes, y le tengo que aplaudir a su creadora.
Ese último te quedo brutal.

5:57 PM  

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